La música romántica de Chayanne, Ricky Martin -y por supuesto Luis Miguel- principalmente esa que sacaban a fines de los 80' y principios de los 90', se están convirtiendo en otro de mis placeres culpables. Hola, sí, me hacen sentir identificada.
domingo, 18 de marzo de 2012
miércoles, 15 de febrero de 2012
La excusa más cobarde es culpar al destino *
Era lo que tenía que pasar, todos lo sabíamos, ya nos dábamos cuenta, ni siquiera tenemos pena... bueno, si un poco, los papás son parte del esquema de vida que tiene uno... pero esto se veía venir, solo fuimos masoquistas al negarnos ese trocito de felicidad que todos queríamos y merecíamos alcanzar, ya éramos felices todos juntos, pero no lo suficiente y realmente esta convivencia era contra producente, nos alejaba más de la armonía.
Realmente son las 10 y media de la noche, ya estoy en pijama, estamos las 3 en pie, y realmente disfrutamos del silencio rotundo en el que estamos inmersas.
Es rescatable que solo debamos sentir la decepción estrictamente necesaria, de un paquete armado de vida que teníamos y que caducó, al parecer ahora de forma permanente. ¡Quiera Dios guardar este momento! y que las cosas queden así, sin peleas, sin gritos, sin llanto, con la decepción centrada en el contrato, en la forma, no en el fondo. Es realmente bueno no sentir decepción de nadie como persona, hasta ahora.
Fuimos, somos y seguiremos siendo el MEJOR equipo :)
lunes, 13 de febrero de 2012
Bitch, I'm fabulous!
A pesar de que entre todas las religiones la que menos credibilidad me merece es la católica, seré madrina de un pequeño.
Ahora ya pueden bautizarlo cuando quieran, estas son de esas ocasiones en las que me aflora todo lo sex and the city e irremediablemente me carcome ese gusto por ponerle el pie encima con mi look a toda mujer que asista... ¡Ya tengo el vestido, los zapatos, el peinado y el maquillaje listo!, que bauticen cuando quieran, lo único que me falta es una cartera negra de terciopelo y como 200 grms.
Suena frivolo, pero es mi lado femenino fashion week en su máxima expresión.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Crema del cielo
Siempre me pasa lo mismo, que le voy a hacer, parece que este es mi estilo. No miento si digo que no me importa, pero en realidad si me importa, comienza a dolerme la cabeza, me siento enferma, espero que se contagie, solo para dejar una huella tan palpable y tan obvia en él, que sea inevitable pensar que algo tiene que ver conmigo... realmente, ¿en qué momento fue que empecé a tener algo que ver con él?, ¿cuánto tiempo compartimos, cuánto nos conocemos, importa en realidad?
Estoy tranquila porque siento que finalmente hice las cosas bien, aunque a diferencia de otras veces, no tengo ni la más puta y vaga idea de qué es lo que pretendo. Me divertí tanto, me reí y desesperé, sé que no tiene mayor importancia y eso me hace disfrutarlo MÁS... esa incertidumbre de no saber si se repetirá alguna vez o ya nunca jamás y al mismo tiempo no sé si de verdad quiero que se repita o no. He decidido tan solo vivir el momento, de algún modo, muy propio, muy mío, fue tan simple como un instante y fue totalmente mío.
Sus manos apenas rozando mi espalda, por sobre la ropa, recorriendo mi costado, mi rostro, su beso con tantas sonrisas de su boca en la mía, tomé su pelo, sus manos, su rostro, su cuello, su espalda, sus brazos, suavemente, uno al lado del otro y a la vez frente a frente, un instante... minutos que podría contar con los dedos de una mano, pero pasó lento, pasó suave, pasó como su lengua por mi boca, delicada... fue tan simple, oscuro, rápido, raudo... y tan pero tan OBVIO.
domingo, 8 de enero de 2012
Esto no tiene sentido
Estoy llena de tantas cosas que quisiera decir. Es como un vomito de temáticas, solo mi mamá soporta escucharlas todas -o casi todas- ir y venir incesantes, una tras otra, sin una pizca de sentido ni cohesión. Todas llegan, con las palabras justas, pero no las puedo evitar, para mi tienen toda la coherencia, tal vez mi mamá solo me escucha y yo soy la única que me entiendo.
Últimamente me he percatado del peso que tiene dejar pasar los días y como se van acumulando, uno tras otro, hasta que forman años y pasan... ¡raudos! sin piedad. Me siento afortunada de recordar cada año con una sensación especial y única, eso es algo que no quiero perder de mi. Es obvio que a veces, lamentablemente, pasan días en que nada es productivo, los avances son muy pocos, pero por lo menos nunca he vivido un año en vano. Recuerdo cuando era una niña... una niñita, veía sailor moon acostada en el sillón, mientras tomaba mamadera, una acción tan simple, que hasta el día de hoy el solo hecho de recordarla me hace sentir plenamente feliz.
Recuerdo el año nuevo, cuando terminó el 2008 y empezó el 2009, ese nudo en la garganta regresa a mi, otra vez, como cada vez que lo recuerdo, el último minuto del 2008, de pie atrás de la puerta de entrada a mi casa, con las rodillas juntas y las piernas levemente flectadas, las manos juntas apretándome el corazón, como para contenerlo y los ojos cerrados, apretados... despidiéndome mentalmente y en silencio de cada hecho, con unas ansias intensas de que ese minuto fuera eterno, rogando porque se detuviera esa cuenta regresiva, sabía que si se acababa el año, inevitablemente iba a comenzar -con esa racionalidad que no sé de donde saco- a cerrar el ciclo, yo no quería, pero debía. No recuerdo otro año nuevo en el que estuviera tan acongojada... y ese alivio con rabia que sentí cuando se escuchó el : "¡Feliz año nuevo!", entonces ya todo había terminado y me sentí como un vino añejo y nostálgico de cosas que hace un par de segundos atrás aún podía sentirlas como vigentes. Horrible, irrepetible y aún cierro los ojos en cada último minuto de cada año, como buscando atraer hacia mi esa sensación, otra vez, pero nunca me vuelve a resultar.
En el fondo no soy mala persona, no quiero hacerle daño, no quiero jugar con él, pero es que él siempre se las arregla para que yo termine siendo una vil desgraciada. Le tengo cariño, pero no es nada comparado con lo que él siente por mi, lo mío es una mínima muestra de gratitud hacia sus nobles sentimientos. Definitivamente, él no se merece querer tanto y que lo quieran tan poco, pero tampoco se merece -ni yo merezco- darme el lujo de romper su corazón tan profundamente otra vez. De cualquier forma le hago daño, eso es algo que no me puedo permitir, ni perdonar. Lo peor es que alcanzo a percatarme como una parte de mi, deseaba esto y lo disfruta.
Y tú? tú si que me vuelves loca, trato de conservar la compostura, pero por dentro estoy revoloteando como una niña, por tu culpa. Siento celos, de tu pasado, de tu tiempo, de tu caballerosidad con otras, de tu amistad con otras... quisiera tenerte solo para mi, y ni siquiera sé qué está pasando por tu cabeza ahora. A veces pienso que es una pérdida de tiempo, que de aquí a marzo se me va a pasar. A veces pienso que lo arruiné. Me mentalizo para al momento de verte tratarte como solo uno más, como antes; pero es inevitable, no puedo dejar de buscar tu mirada, mi cuerpo de forma inconsciente se mueve veloz hacia ti cuando estás cerca, con la mirada te busco cuando vas a venir. Deseo tenerte cerca, pero trato de evitar todo contacto físico contigo y a la vez adoro esa sensación que me producen tus abrazos, cuando tus manos encuentran siempre la posición perfecta en mi espalda y mi rostro en tu cuello, sentir cuando hueles mi pelo. Seguirte con la mirada cada vez que te mueves es otra de las costumbres que he adquirido últimamente, es inevitable sentir que lo arruiné, por no decir nada, por no saber que piensas tú, lo arruiné porque quizás ya es muy tarde, tal ves te enojes, y no quiero estar lejos de ti. Sé que es lo que pasa conmigo y me gusta, pero no.
viernes, 9 de diciembre de 2011
"En este momento soy un Lucky Man"
Qué onda conmigo? De verdad, no sé qué estoy haciendo, está bien, si lo sé, el punto es que no sé si está bien o está mal, pero me gustó. Traté de no decir mucho, para después no tener que arrepentirme de nada de lo que eventualmente podría haber llegado a decir. No obstante, él dijo un montón de cosas, en el momento no quise creerlas -nunca le dije que no le creía- pero no quise creerle, no quise de algún modo autoengañarme... entonces nace el punto dos: Puede ser altamente probable, que todo lo que dijo fuese verdad, no tiene motivos para mentirme, no los había en ese momento y tampoco ahora... nunca los ha habido!
Lo peor, es que me tiene muy confundida, no sé si deba decir algo, y de tener que hacerlo, tampoco sé qué debo decir.
Soy la mujer más afortunada del mundo, sé que me quiere, que me cuida, me respeta, sé que jamás dejaría de hacerlo, jamás me trataría mal y todas esas cosas son mutuas. Resulta que ahora se ve mejor que nunca, noto los detalles que antes era incapaz de ver, o si los veía, no los notaba. Tal vez me estoy equivocando, es una confusión, provocada por esos errores furtivos -de los que sé tanto, porque son taaan comunes en mi vida- Por ahora, no puedo dejar de cantar y escuchar una de las canciones más románticas y de culto que me han dedicado en la vida, y la disfruto intensamente, porque sé que me quiere, así como hacen las vacas muuuuuuuuuuuuuuuuuucho!
"Happiness, more or less,
it's just a change in me,
something in my liberty.
Happines coming and going,
I watch you look at me,
watch my fever growing,
I know, oh! my, my!"
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