Siempre me pasa lo mismo, que le voy a hacer, parece que este es mi estilo. No miento si digo que no me importa, pero en realidad si me importa, comienza a dolerme la cabeza, me siento enferma, espero que se contagie, solo para dejar una huella tan palpable y tan obvia en él, que sea inevitable pensar que algo tiene que ver conmigo... realmente, ¿en qué momento fue que empecé a tener algo que ver con él?, ¿cuánto tiempo compartimos, cuánto nos conocemos, importa en realidad?
Estoy tranquila porque siento que finalmente hice las cosas bien, aunque a diferencia de otras veces, no tengo ni la más puta y vaga idea de qué es lo que pretendo. Me divertí tanto, me reí y desesperé, sé que no tiene mayor importancia y eso me hace disfrutarlo MÁS... esa incertidumbre de no saber si se repetirá alguna vez o ya nunca jamás y al mismo tiempo no sé si de verdad quiero que se repita o no. He decidido tan solo vivir el momento, de algún modo, muy propio, muy mío, fue tan simple como un instante y fue totalmente mío.
Sus manos apenas rozando mi espalda, por sobre la ropa, recorriendo mi costado, mi rostro, su beso con tantas sonrisas de su boca en la mía, tomé su pelo, sus manos, su rostro, su cuello, su espalda, sus brazos, suavemente, uno al lado del otro y a la vez frente a frente, un instante... minutos que podría contar con los dedos de una mano, pero pasó lento, pasó suave, pasó como su lengua por mi boca, delicada... fue tan simple, oscuro, rápido, raudo... y tan pero tan OBVIO.
Estoy llena de tantas cosas que quisiera decir. Es como un vomito de temáticas, solo mi mamá soporta escucharlas todas -o casi todas- ir y venir incesantes, una tras otra, sin una pizca de sentido ni cohesión. Todas llegan, con las palabras justas, pero no las puedo evitar, para mi tienen toda la coherencia, tal vez mi mamá solo me escucha y yo soy la única que me entiendo.
Últimamente me he percatado del peso que tiene dejar pasar los días y como se van acumulando, uno tras otro, hasta que forman años y pasan... ¡raudos! sin piedad. Me siento afortunada de recordar cada año con una sensación especial y única, eso es algo que no quiero perder de mi. Es obvio que a veces, lamentablemente, pasan días en que nada es productivo, los avances son muy pocos, pero por lo menos nunca he vivido un año en vano. Recuerdo cuando era una niña... una niñita, veía sailor moon acostada en el sillón, mientras tomaba mamadera, una acción tan simple, que hasta el día de hoy el solo hecho de recordarla me hace sentir plenamente feliz.
Recuerdo el año nuevo, cuando terminó el 2008 y empezó el 2009, ese nudo en la garganta regresa a mi, otra vez, como cada vez que lo recuerdo, el último minuto del 2008, de pie atrás de la puerta de entrada a mi casa, con las rodillas juntas y las piernas levemente flectadas, las manos juntas apretándome el corazón, como para contenerlo y los ojos cerrados, apretados... despidiéndome mentalmente y en silencio de cada hecho, con unas ansias intensas de que ese minuto fuera eterno, rogando porque se detuviera esa cuenta regresiva, sabía que si se acababa el año, inevitablemente iba a comenzar -con esa racionalidad que no sé de donde saco- a cerrar el ciclo, yo no quería, pero debía. No recuerdo otro año nuevo en el que estuviera tan acongojada... y ese alivio con rabia que sentí cuando se escuchó el : "¡Feliz año nuevo!", entonces ya todo había terminado y me sentí como un vino añejo y nostálgico de cosas que hace un par de segundos atrás aún podía sentirlas como vigentes. Horrible, irrepetible y aún cierro los ojos en cada último minuto de cada año, como buscando atraer hacia mi esa sensación, otra vez, pero nunca me vuelve a resultar.
En el fondo no soy mala persona, no quiero hacerle daño, no quiero jugar con él, pero es que él siempre se las arregla para que yo termine siendo una vil desgraciada. Le tengo cariño, pero no es nada comparado con lo que él siente por mi, lo mío es una mínima muestra de gratitud hacia sus nobles sentimientos. Definitivamente, él no se merece querer tanto y que lo quieran tan poco, pero tampoco se merece -ni yo merezco- darme el lujo de romper su corazón tan profundamente otra vez. De cualquier forma le hago daño, eso es algo que no me puedo permitir, ni perdonar. Lo peor es que alcanzo a percatarme como una parte de mi, deseaba esto y lo disfruta.
Y tú? tú si que me vuelves loca, trato de conservar la compostura, pero por dentro estoy revoloteando como una niña, por tu culpa. Siento celos, de tu pasado, de tu tiempo, de tu caballerosidad con otras, de tu amistad con otras... quisiera tenerte solo para mi, y ni siquiera sé qué está pasando por tu cabeza ahora. A veces pienso que es una pérdida de tiempo, que de aquí a marzo se me va a pasar. A veces pienso que lo arruiné. Me mentalizo para al momento de verte tratarte como solo uno más, como antes; pero es inevitable, no puedo dejar de buscar tu mirada, mi cuerpo de forma inconsciente se mueve veloz hacia ti cuando estás cerca, con la mirada te busco cuando vas a venir. Deseo tenerte cerca, pero trato de evitar todo contacto físico contigo y a la vez adoro esa sensación que me producen tus abrazos, cuando tus manos encuentran siempre la posición perfecta en mi espalda y mi rostro en tu cuello, sentir cuando hueles mi pelo. Seguirte con la mirada cada vez que te mueves es otra de las costumbres que he adquirido últimamente, es inevitable sentir que lo arruiné, por no decir nada, por no saber que piensas tú, lo arruiné porque quizás ya es muy tarde, tal ves te enojes, y no quiero estar lejos de ti. Sé que es lo que pasa conmigo y me gusta, pero no.
Qué onda conmigo? De verdad, no sé qué estoy haciendo, está bien, si lo sé, el punto es que no sé si está bien o está mal, pero me gustó. Traté de no decir mucho, para después no tener que arrepentirme de nada de lo que eventualmente podría haber llegado a decir. No obstante, él dijo un montón de cosas, en el momento no quise creerlas -nunca le dije que no le creía- pero no quise creerle, no quise de algún modo autoengañarme... entonces nace el punto dos: Puede ser altamente probable, que todo lo que dijo fuese verdad, no tiene motivos para mentirme, no los había en ese momento y tampoco ahora... nunca los ha habido!
Lo peor, es que me tiene muy confundida, no sé si deba decir algo, y de tener que hacerlo, tampoco sé qué debo decir.
Soy la mujer más afortunada del mundo, sé que me quiere, que me cuida, me respeta, sé que jamás dejaría de hacerlo, jamás me trataría mal y todas esas cosas son mutuas. Resulta que ahora se ve mejor que nunca, noto los detalles que antes era incapaz de ver, o si los veía, no los notaba. Tal vez me estoy equivocando, es una confusión, provocada por esos errores furtivos -de los que sé tanto, porque son taaan comunes en mi vida- Por ahora, no puedo dejar de cantar y escuchar una de las canciones más románticas y de culto que me han dedicado en la vida, y la disfruto intensamente, porque sé que me quiere, así como hacen las vacas muuuuuuuuuuuuuuuuuucho!
ente que ocupa un espacio en un tiempo determinado... ente buena onda... no es feo este ente... ¡Super simpático y divertido!... mmm interesante... está físicamente sobre la media jaja... ¡qué hombre más agradable y preocupado! ... =) ... =D ... es inteligente =) ... si igual es lindo jiji xd ... tremenda espalda =O... qué minaaaaazo! ajajaja ... las tiene todas, simplemente un encanto!
me está pasando que estoy viendo a alguien que antes no me percataba de su existencia, o que si en su defecto me daba cuenta que existía, me daba lo mismo
Qué momentos! cuando era adolescente, cuando mis papás no me daban permiso para hacer ni la mitad de las cosas que hago ahora... y ellos me apoyan, sin embargo, podía ser y hacerlo todo. No sé cual es mi problema estos últimos días... no obstante, y como siempre, barajo algunas opciones: No sé si la primavera es la maldita, traidora... malvada estación de días cálidos, que me hace recordar como eran de cálidos los días de invierno para mi. Tal vez, es solo que debo procurar no volver a ver 3 metros sobre el cielo ni diario de una pasión, menos sola... y en la noche, es inevitable... me da tanta pena, tantas ganas de llorar, tanta nostalgia de saber como se siente y tener esa estúpida certeza de que nunca volveré a sentirme igual, reprocharme a mi propio yo, de esos 15 y 16 años, por no saber, ni suponer que se acabaría, por creer y querer con todo su corazón que sería eterno, por no vivir entregarse ciega y profundamente a tantos hermosos y luminosos momentos.
Es verdad, ya no me importa él, ya no guardo ninguna clase de sentimiento por ese hombre, ni siquiera dolor... y eso es exactamente lo que más me molesta, me molesto conmigo! porque yo adolecía, y aún así me sentía completa, llena... mis piernas temblaban de la emoción, mi estómago florecía... no necesitaba saberlo todo, para conocerlo todo... no podía ayudar ni aconsejar a nadie, no podía ni era necesario, de algún modo siempre todo se solucionaba. Después de todo, era maravilloso no ser una persona equilibrada y estar siempre sensible a las oscilaciones de los hechos, estar en la máxima tristeza y que con una palabra suya y a veces ni siquiera eso, una sonrisa, una mirada... eso bastaba para llegar a la máxima felicidad... qué épocas eran esas, en las que las palabras sobraban, sabíamos lo que el otro estaba pensando y sintiendo, con solo mirarlo.
Obviamente, no soy la persona más madura del mundo, pero todo es tan distinto, han pasado algunos años, y las cosas son tan distintas, ahora vivo mi vida más equilibrada, de forma más racional, preocupada de cosas más serias y más formales, abstraída en pequeñeces, que he llegado, de cierta forma, a olvidar como se sentían los besos cuando se dan con el corazón, aquellos que llegaban a apretar el estómago, con los que costaba respirar, las risas que se escapaban entremedio, las miradas cómplices, cómo se siente un abrazo, o ese pequeño instante en que se crispa la espalda al sentir que su mano (por fin!) se atreve a tocar tu cintura, cuando te ordena el pelo, cuando su ante brazo es la mejor almohada.
Ahora sé que esos amores tan profundos, que con todo sentimiento son adolescentes de sentido, esos amores tan ciegos, se acaban, deben terminar en algún momento... ese amor tan verdadero, un día deja de existir, lo que no quiere decir que nunca fue cierto, sabes que es real, porque lo sientes, hay una parte de mi corazón que parece que solo funciona y existe para recordarlo y recordarme que existió, sucedió, que todo eso que tengo en mi mente, no es mi imaginación, pasó de verdad. Ahora sé que cuando yo pensaba en él, él también pensaba en mi. Ahora sé que no es para siempre, con esto no quiero decir que después de eso, el amor sea solo una ilusión y no exista y después de eso sea todo una gran mentira, es solo que ya nunca más vuelve a ser así... y yo quiero algo de verdad, que también produce nerviosismo, muchas risas, primeros momentos, rubor en las mejillas. Ahora también pienso en alguien cuando digo que estoy esperando, porque cualquier momento puede ser un gran momento, puede ser difícil, pero eso es lo que me atrae, lo que me gusta, sé que puede resultar, porque existo yo para relajar cualquier jornada.
Me pueden tildar de soñadora, pero, ¿cuándo no lo he sido? y soy una soñadora feliz, porque el universo siempre conspira a mi favor :)
Pocas cosas en la vida podrían ser mejores que poder musicalizar una relación con música de Gustavo Cerati, ya sea en lo que aportó como compositor, en sus cooperaciones a otros artistas, en Soda Stereo <3 y por supuesto él como solista.
Sin duda alguna esta es la mejor canción de Nicole, y la mano de Cerati en ella, es indudable.
Gotas de miel, amanecer, y un lugar, velocidad, destino vulgar, caminando bajo el sol, mañana sale el sol, sé que dirás que no, te quiero porque sos como la noche (8) !
Sueles encontrarme en cualquier lugar, y ya lo sabes nada es casualidad, tu misteriosa forma me lastimará, pero a cada segundo estaré más cerca, más, más... desafiando al rito, destruyendo mitos (8)!
Tiene cierto parecido físico con mi dentista -que por lo demás también es un amor!- claro que mi dentista no es Sheldon Cooper, el gran amor platónico jamás realizable que tengo.
Esta es la foto en la que más se parece, aunque mi dentista tiene más labios 1313 y los ojos café mononi jajaja
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Tengo que fijarme la próxima vez, si a mi dentista se le dilatan las pupilas cuando me ve, porque ya comprobé que busca llamar mi atención, me trata de forma especial, se le ruborizan las mejillas y me mira a los ojos cuando me habla... ah! además busca tener contacto físico conmigo, me acaricia las mejillas y me agrada que haga eso. Nos reímos mucho juntos, es simpático.
Esta foto es un bonus track, porque me encanta como se ve! ♥