lunes, 1 de julio de 2013

._.

Pensé que iba a escribir sobre política, al fin. 

Es raro. Es demasiado normal, demasiado cómodo, demasiado divertido. Es como ser una persona perfectamente feliz con la vida que elegiste, estás perfectamente equilibrada, amas a quien te ama, lo respetas, las cosas entre los dos andan bien, tienes una vida normal, pero es de lo mejor, es la mejor normalidad que se puede tener a los 21. Te relacionas civilizadamente con los que te rodean, tienes un futuro bastante promisorio, disfrutas de las cosas que haces, te ríes con risa, amas con amor, abrazas con abrazo, comes con disfrute, te tomas una cerveza rica en buena compañía un viernes en la noche. Tienes pocos, pero buenos amigos. Todo parece estar en su punto justo. 

Qué pasa cuando tienes una pequeña y muy amena conversación con alguien que te hace ser tu misma, igual a la que está todos los días viviendo su vida y a la vez diferente? No es un cuestionamiento a la actualidad de la vida, es una comodidad extraña. Recordar lo vivido y que sin embargo nunca lograras conseguir la seguridad que tienes ahora, pero sentirte bien con una demostración de su afecto y darte cuenta que aún le tienes cariño, que le darías un beso y sería completamente sincero. Es un cuestionamiento a esa estupidez de buscar el desequilibrio, de reprochar lo irreprochable. Mañana todo seguirá normal, serás feliz comiendo junto al hombre que amas y besándolo, caminando tomada de su mano, pero sabes que no le comentarás que alguien te dijo que recuerda la canción tiernucha que le dedicaste, esa misma que llevabas años sin escuchar, no le comentarás que te celebró tus comentarios atinados y divertidos, que recordó los motivos que tenía para amarte y te los nombró, no le comentarás que se despidió con un "Te quiero mucho, fea! siempre serás la más fea jajaja :)" ... menos que prometió visitarte e invitarte a comer. 

No necesitas nada de eso, nada de él. Sabes que nunca lo necesitaste y de todos modos el te lo brindó y lo seguirá entregando igual, aunque esté lejos, aunque no se lo pidas, aunque estén con otras personas. Entonces, por qué? y por qué te quedas pensando en eso, en lo que te dijo, en que te pareció divertido, en que cada vez que hablan recuerdan con una nostalgia tan dulce y tan luminosa todo aquél tiempo, si fue tan corto. Por qué me lo sigo preguntando? El momento actual es único, es brillante, tiene una inocencia particular, totalmente suya, y está tan bien cultivado que emociona de tanto amor y complicidad. 



lunes, 4 de febrero de 2013

Ahora me explico...

Antes me sentía divertida, liviana, bien. De un tiempo a esta parte ya no, incluso he llegado a desarrollar una especie de adicción a la comida, pienso, intento recordar que he hecho estos últimos días y lo único que hago es comer, cualquier cosa, con o sin hambre, no hago distinción entre lo dulce y lo salado, casi como de todo junto, da igual cuanto tiempo haya pasado desde la última vez que comí y cada vez estoy más convencida de que hablo en serio cuando entre risas digo: "utilizo la comida para llenar mis carencias afectivas". Hoy tuve mi primer dolor órgano-abdominal cuatico, sentí que todo mi interior se inflamó, desde el diafragma y los pulmones -oprimiendo mi corazón- hasta los intestinos, el páncreas, el hígado, la vesícula y todas esas cosas, apretándome las costillas y todo el costado. Mal, definitivamente mal. 

Cuando mi mamá me pidió esta tarde que dejara de comer, entre risas respondí, casi como un grito ahogado: "pero qué más voy a hacer? ojalá viniera alguien... me siento tan sola". Mi prima nos acompañó durante una semana, pudo descubrir que acá en Temuco no tengo vida, que para hacer algo divertido tuvimos que viajar a Lautaro; uno de los últimos días que estuvo acá dijo que le impresionaba que yo nunca dejaba de comer, además de que mientras no estaba comiendo, estaba pensando en qué podía comer, y como si fuera poco todo se me antojaba.

No mido cuánto como, cuando dejo de comer algo no estoy realmente consciente de cuánta cantidad de consumí de aquello, y no me detengo un segundo en ir a buscar ooootra cosa más para comer. 

Antes, cuando vivía en Lautaro, salía a caminar en la tarde con alguna amiga, llegaba a mi casa tomaba una ducha, tomaba once, me arreglaba y salía, ¡qué buenos momentos eran esos!
Quiero llorar.

sábado, 2 de febrero de 2013

Insisto:

Robame otra sonrisa... y déjame robar una tuya, ¡porque me encantan!


jueves, 3 de enero de 2013

hmm

Me alejo solo con la intensión de que no sea definitivo, de que sepas lo que espero y que de pronto y sin más quisieras complementarme y estar, no irte más, que no dejaras que me fuera más, quedarnos y avanzar juntos. Quería seguir soñando, pero ya era imposible. Eres demasiado lindo para venir a mi. Iba a ser demasiada la fortuna contenida en una sola vida, mi vida. 
Ni siquiera ha sido fácil para ti aparecer en mi vida, cambiar cosas de mi que no me gustaban, hacerme sentir que estoy mejor, que soy mejor y finalmente, intentar desaparecer sin que me sienta por lo menos incierta. No sé, yo tampoco sé. Realmente no sé, no sabía lo lindo que podía ser mirar fijamente a los ojos y sonreír por complicidad. No sabía, pero se sentía bien. Ahora sigo sin saber y además no sé para dónde tengo que ir. Y lo que es peor, es que se me están pegando tus hábitos y tus ignorancias y estoy olvidando cómo escoger las palabras. 

miércoles, 2 de enero de 2013

Lautaro

Puede sonar super de cabra chica, o de tonta, como si en realidad no me diera cuenta de la magnitud de las palabras que estoy diciendo, pero cuando no te habías dado cuenta que encontraste ese lugar en el mundo en el que podías crecer y vivir tranquila, en el que perfectamente podías pensar y tener una familia, desde el que podrías ir a trabajar, resulta que ya todo cambia, es tan difícil tener que salir de ahí. Es extraño tener que dejar de ser como era, para tener una vida tan aburrida. Siento como si me comenzara a apagar. Toda la gente que estudia o trabaja en Temuco no vive en Temuco, por qué me tenía que tocar a mi ser parte de esa desgracia? D:
Tener que aguantar una cuidad tan fea, sin luz, sofocante, solo me queda preguntarme ¿qué cresta hago yo, en un lugar como este? Pienso mi vida y en este momento, realmente no tengo nada que hacer acá. No hay museos abiertos, sepa moya donde queda la biblioteca, no hay donde ir a dar un paseo y encontrarse con personas agradables. No hay donde ir a dar un paseo y que el paseo en sí, sea agradable!!!!!!
Estoy empezando a odiar Temuco, como odiaba a Curacautín cuando era chica.
La gente que por motivos de estudio o trabajo tiene que venir a Temuco, cuando termina su jornada (diaria o anual) se va a su casa, no importa lo lejos que quede, pero se va a su lugar, allá donde uno pertenece, donde están tus amigos, tus lugares favoritos, el negocio en el que te compras un helado, te puedes reir con el vendedor y ya sabe de qué sabor lo vas a elegir. Ese lugar, que a veces parece que estuviera suspendido en el tiempo, a veces parece que fuera otro lugar.
Lautaro, siempre voy a terminar volviendo hasta ti. No entiendo cómo puede haber gente que prefiera a Temuco sobre su propia comuna. Perdónenme todos aquellos que tengan que leerme, pero es que Temuco me está apagando de adentro, lentamente y es imposible no añorar esos tiempos en los que salía de mi casa,  y CAMINANDO llegaba en 2 canciones a cualquier lugar donde quisiera ir... ahora no quiero ir a ninguno de los grises lugares que me quedan a dos canciones.

domingo, 30 de diciembre de 2012

dos mil doce

No sé si logré hacer el año, o el año fue quien me hizo. ¡Maldición! mi corazón ya no es el mismo que hace exactamente un año atrás, ya no soy la misma, no puedo sentirme igual. Digo malas palabras completamente consciente de su significado (¡púdrete!; ¡infeliz!, ¡desgraciado/a!, ¡ándate a la mierda!, ¡es un/a conchesumadre!). Todo tiene poesía y me encanta la poesía, porque me vuelve loca y quiero ser cada día más y más loca, como cuando uno come mucha azúcar. 
No hay día en que uno deje de aprender y descubrir, jamás quiero curarme de espanto y que me agote yo misma, no poder saberme más. 
Queda pendiente disminuir el número de palabras pronunciadas y aumentar la cantidad de pensamientos dichos. Lo aprendido hasta ahora debo seguir practicándolo. 
No quiero perder, cuando el resto cree que no pierdo nada y desconocen la realidad de mi atmósfera, por eso son "el resto". "El buen soldado, sabe qué peleas son las que hay que dar y en cuáles es mejor retirarse. Siempre fuiste un buen soldado [...] ahora percibo que tu corazón es diferente", no quiero ser un buen soldado, ni siquiera quiero ser un soldado, porque lo desconozco todo, porque no sé nada, porque solo tengo una ilusión, una mirada, un sonrisa, ansias, solo tengo sensaciones y quiero cumplirlas o romperlas, pero jamás abandonarlas, porque no sé nada y estoy consciente de cada palabra y de lo que queda para conocerlo todo.

Tantas acciones, como detalles, apenas percibidas pero realmente importantes. Tengo el corazón distinto, lo sé, no sé si más liviano o más pesado, pero sí más poético... y eso alimenta el espíritu. 

martes, 11 de diciembre de 2012

Lluvia de ideas

Fuuuuuuuuuuuuuuuuuu. Invicta. Bicampeonato. Libro abierto. Barba, barba. Asado. Sooooooooool. Verano. Actriz, actriz. Ugly. Sueño. Dolor corporal. NO!. Blah!. 1313. Afortunada. Cervezas heladas. Plata, plata: falta!. Agua. Beso. Tonterías. Ignorar. Decir: "me da lo mismo". Pensar una respuesta mejor. Mandar a la mierda. Leer, leer, leer. Viernes. Teatro. Hablar. Silencio. Pescar...tusweaseirtedeahí.... no pescar. Cansancio en la mente. Risas. Amigos. Soledad. Música. Chao, chao, CHAO!... no, no chao. HOOOLAAAAAAAAAAAAAA!. 2011. Micro. Cara. Estupidez humana. Libro abierto. Antes/Después. No quiero. ¿Cómo sacarse de la cabeza, las mariposas que no salen de la guata?. Regalos. Libro. Orgullo. Nada...no, Todo. AAAAAAAAAAAAAAHHHH!

martes, 13 de noviembre de 2012

¬¬

Querido "Soy tan pollo :3":

Por medio de esta misiva -que por cierto nunca leerás- quisiera hacer algunos descargos que más que contigo, tienen que ver conmigo, sin embargo te incumben en la medida en que es tu extremadamente racionalizada "espontaneidad" la que provoca estragos en mi caaasi relajada personalidad.

No es necesario que intentes ser empático, nadie está pidiendo eso, solo debes ser tú. No considero que la empatía sea una virtud, no te obligues a intentar cultivarla - es imposible llegar a la completa absorción del otro- es agradable que no logres captar a los demás, te hace aún más indescifrable (cosa que me gusta y me asusta xd) No sé hasta qué punto intentas ponerte en el lugar de alguien más, odio cuando lo haces conmigo y me encanta cuando te rindes en el intento y solo eres tú, con tu mirada fija y tu sonrisa confundida.

Está bien, todo está bien. Me agrada verte a solas, que te ofrezcas para ir a buscarme a los lugares en los que estoy, que hablemos lento por teléfono, que nos despidamos muchas veces, que tu mano recorra mi cintura al dejarme pasar a tu lado, tus abrazos, el olor de tu cuello, tus hombros, y para qué decir tus ojos, que a mi gusto han sido la inspiración a toda la poesía existente dedicada a los ojos azules y verdes. 

De todas formas lo que más me gustaría es que dejaras de lado esa inseguridad y esa idea de que es mejor no decir las cosas porque a ti no te resultan. Quizás te conocí demasiado y eso ahora permite que te coartes y que yo respete aquello, y no busque tu reflexión, ¡me obligas a ser empática! antes te obligaba a ser tú mismo y parece que a ambos eso nos gustaba más, a pesar del resquemor que te provocara.

Dime lo que sientes, di lo que piensas... ¡Mándame a la mierda si eso es lo que quieres! si me duele, es cosa mía. No me voy a enojar contigo porque no me quieras, es tu opción y la respeto, pero por favor, "esta inconstancia no es algo heroico, es más bien algo enfermo" (Cerati, G. 1986). Si por el contrario, te gusta estar conmigo, algo de mi hace que no puedas alejarte de aquí, déjate llevar por eso, no te presiones, solo has lo que quieras hacer. 

Es un agrado que compartamos nuestras alegrías, preocupaciones, tristezas, sueños, desafíos, felicidad y tesoros mutuamente, que al vernos se forme una atmósfera entre los dos, mirarte y sentir ganas de sonreír desde el estómago. Pero quiero que esto sea de ambos, y para eso, no quiero tu buena crianza, no quiero que seas buena gente conmigo, quiero tu amor. 

Con cariño se despide, Nicole.

jueves, 25 de octubre de 2012

soy una plumita como la de Forest Gump!






Es cuestión de perspectiva: A veces cerca y a veces lejos. Caminando hacia él es cuando me siento pequeña y absurda, ligera como una plumita que levantara el viento. Caminar a su lado me hace sentir gigante y muy diminuta, al mismo tiempo, no sé cómo me veo, no sé cómo se ve desde afuera, pero disfruto su abrazo que me estrecha y me eleva, que duda en su extensión, pero que entrega más. Disfruto de su sonrisa, de sus bromas, de la forma en que me mira y que mira el mundo. Él solo quiere ser uno más, ¡por favor!, hay miles de millones de personas en el mundo que son especiales para alguien, y que ni siquiera son uno más para mi, él no puede ser uno más, ya lo es para demasiados miles de millones de personas que no conocen el sonido de su risa, ni el sonido que hace con la boca mientras se concentra en pensar una solución, o cómo abre sus ojos cuando se impresiona o quiere impresionar. 

Es cosa de tiempo y perspectiva lo gigante y pequeña que me hace sentir a la vez y ¡me encanta!

miércoles, 24 de octubre de 2012

Es... no sé cómo es, me siento chica, hay un montón de cosas que no entiendo, de las que me ausento, me auto bloqueo, veo llorar a alguien y me dan ganas de llorar también, siento su pena, su sufrimiento, pero no TODA su pena y su sufrimiento, no logro captarlo por completo, volverlo mío, lloro solo una parte de su dolor, eso me ha molestado toda la vida, no soy todo lo empática que quisiera ser. No puedo solucionar ni la injusticia más cercana, siento que solo entiendo que es una injusticia, y con eso no basta, nada de lo que diga nunca bastará. Hay cosas que veo de forma demasiado inocente aún, cosas que creo que están bien, que de cierta forma están bien, pero al parecer no lo están bien del todo. Quisiera tomar un corazón roto, un alma herida, que ha sufrido con el paso del tiempo, quisiera poder solucionar un autoestima quebrado, pero no puedo. 

Y a ratos paso por momentos de sincera y profunda plenitud, logro disfrutar de las cosas pequeñas, tantas cosas me andan bien o quiero pensar que andan bien, convencerme desde adentro, reírme de mi misma, cada mañana da más miedo volverse más responsable de uno mismo, pero las cosas siguen su curso, hay que manejarlas en la medida de lo posible y dejar que sigan su curso, también. Cada mañana da más miedo ser un día más grande, estar un día más perdida y sigo aquí, estoy donde mismo, sin tenerle ningún temor a lo que no conozco, cada día más asustada de lo que pensé que conocía. 

Soy feliz o tal vez cada vez que me acuerdo elijo serlo, o cuando existen momentos de felicidad los estrujo al máximo, les saco hasta la última gota de risa, entonces cada vez que reviso mi vida, veo que a pesar de todo lo malo, no ha estado tan mal. De todos modos, no me quiero morir, mucho menos después de haber realizado una revisión de mi vida y descubrir que siempre he estado aquí. 

Tengo unos foquitos de luz en mi vida, no quiero que se apaguen, o quizás de un tiempo a esta parte se han vuelto más tenues, hay uno que va en alza, es una fuente inagotable de un vuelo permanente, espero que nunca nadie logre opacarla, ella es demasiado potente. Hay otro foquito que le gusta alumbrar poquito, pero de forma regular, tiene una luz tibia, que pareciera poder iluminar mucho, tiene potencial, soy yo la que debe darle rienda suelta a su luz, hasta encontrar la plenitud. 

Cuando me río mucho, luego quisiera poder llorar, pero cuando lloro, quisiera poder reírme con fuerza. No quiero ser una mujer equilibrada, prefiero vivir a mi manera. 


Después de todo... AMO los detalles!

miércoles, 17 de octubre de 2012

50 formas de sonrisa/risa xD

Sin ánimo de hueveo contra nadie, pero tengo un gozo en el alma, GRANDE!!! xD

Debe tener unas 50 formas diferentes de sonreír/reír y desconoce que me han nacido ganas de contarlas, describirlas mentalmente, detallarlas, sacar sus similitudes y diferencias. Tampoco sabe que cada vez que pienso en alguna de sus 50 formas diferentes de sonreír/reír, automáticamente yo también sonrío/río. Lo que sí sabe es que cada vez que lo miro realizar alguna de sus 50 formas diferentes de sonreír/reír, se encuentra con alguna sonrisa/risa mía como respuesta =) 

Van pasado de 50 y sigo contando ...

viernes, 21 de septiembre de 2012

descargo mensual

Ya sé que esta sensación es pasajera, cosa de días, amanecí así. Ni siquiera puedo redactar bien, como quisiera. ¡Necesito un lugar donde dar la lata gratuitamente!... aquí está el lugar.

(Mientras me arden las entrañas: cosa que luego no encontraré lindo haber escrito) Estos son esos momentos en que no tengo ánimo para que las cosas no me salgan como quiero y a pesar de saber que las cosas no andan mal, tengo la tendencia a encontrar que nada me resulta bien.

Verlo desde afuera es tan fácil, está tan claro... pero ya no puedo verlo desde afuera, estoy inmersa en esto y vivo en un desequilibrio por esta situación, vivo al todo o nada, con la esperanza total y la libertad y la risa y con ganas de mandar todo a la mierda. 

Ganas de ignorar todo, de ser tonta, impulsiva, completamente desatinada, de ser y hacer todo lo ilógico que se me plazca... y luego quiero ser completamente racional y absurda, no esperar nada y seguir. Pensar que nunca va a funcionar, porque somos muy diferentes. 

Tan diferentes... a veces me gustaría sacudirlo, sacarlo de ese letargo. A veces no me gusta ni un poquito. Después todo vuelve a la normalidad.

"Sacarlo de ese letargo" es la premisa.

No importa lo linda y fotogénica que sea su ex, ni toda esa rareza que tienen en común. Da lo mismo, porque me va a resultar y en caso contrario, porque no me va a interesar xD 


domingo, 15 de julio de 2012

Volver a...


Que Coehlo diga que todo lo que sucede una vez, bien puede no volver a pasar, pero que todo lo que ocurre dos veces, sin duda ocurrirá una tercera, no quiere decir que de todas formas sea cierta su teoría verdad? Desconozco totalmente la evidencia empírica que avale eso, además por comentarios que he recibido últimamente, parece que Coehlo no es un autor taaaaaaaan respetable, es como la Pilar Sordo a la psicología. 

No sé cómo fue, en realidad si sé, sé que lo buscó, en mi interior sabía que iba a venir. Estaba en silencio para poder sentir si respiraba a mi lado. Siento que me habló con la verdad, lo veo preocupado y no quiero preocuparlo, no quiero ser un peso en su conciencia. 

Es exquisito verlo así, tenerlo así, abrazarlo, que me tome con firmeza, con dulzura, que me sienta pequeñita en sus brazos, que me haga cariño hasta dormir, que me llene de besos, ¡es exquisito!

A ratos le miento, pero al momento siguiente soy totalmente transparente, digo lo que quiero -a veces sin pensar mucho lo que digo- pero es que es mucho más que esa boca que beso, mucho más que esa cintura que abrazo, mucho más... porque tiene miedo y me besa, sonreímos y me besa, de pronto me tiene dominada y me besa. No me roba el corazón, pero me derrite el estómago con toda la tensión, el nerviosismo y el desenfreno que me provoca. Si me da miedo, él me cuida. Nunca le pregunto nada sobre lo que piensa, siempre me lo dice, la verdad eso no me interesa, pero me entretiene. Siempre me lleva al límite de mis propios atrevimientos. 

No soy para él, él no es para mí. Coincidimos en la vida porque el cielo no podía prohibirme el gusto de conocerlo. No vuelvo, fue solo un desliz, no vuelvo porque no quiero preocuparlo, quiero que sea feliz y que confíe en mi, porque quiero ser su amiga, como éramos antes. Estos no son buenos momentos para jugar con fuego. 

Bonus: La canción es una exageración, pero a ratos calza. 


Volvemos a caer, en la complicidad, un beso es un tal vez, con un claro final, te vuelvo a mirar, me culpas de no estar en tu lugar...nunca pensé que un segundo a mi vida, un beso la fuera a cambiar. Volvemos a caer, como una noche más, me pides que sea yo, y me quieres cambiar... Nunca pensé que un segundo a mi vida, un beso la fuera a cambiar. 

No pondré más para no generar polémica xd



martes, 10 de julio de 2012

...


¡Hey, tú! sí, tú, el tímido, amante de los juegos, del internet, de los computadores, de sentarte solo, de ser callado, el gamer, el nerd, regalón de tu mamá y de tu abuelita, amante de la fotografía, si tú, tan calladito y tierno que te ves. ¡Hazte cargo, por favor, hazte cargo de todo esto que provocas! Esos ojitos, esa risa tuya, cuando combinas mirada + sonrisa... no puede ser que seas tan socialmente despistado que no te des cuenta que derriten. 

Solo eso: ¡Hazte cargo!... ah, y conectate, las redes sociales se vuelves aburridas cuando no apareces para contarme del último juego que diste vuelta en tiempo record. 

martes, 3 de julio de 2012

:D

Ojalá todos los días uno recibiera estímulos como el de hoy. Estoy cansada, pero siempre puedo un poquito más, siempre. Son tan pocas las personas que pueden hacer sus sueños realidad, parece que soy una de esas, solo tengo que poner un poquito más, 3 días, 3 cosas, y nada más por este semestre, para convertirlo en un capital incalculable para más adelante. Cada uno cosecha lo que siembra. 

lunes, 2 de julio de 2012


Se viene una semana de exámenes, cuática, y estamos en ese momento del año-estrés en que todo se vuelve más interesante que tomar mis apuntes y estudiar.

Causalidad...

Cambia la vida, gira, da vueltas, quizás en círculo - esa es la hipótesis que pretendo despejar ahora- pero si de algo estoy segura es que la casualidad no existe, todo tiene una razón, un motivo, por último uno muy sentimental, no racional-frívolo. 

"Las personas llegan a tu vida, cuando tienen que aparecer" a eso llegamos en una última conversación nocturna, ¿qué hubiera pasado si el día en que nos conocimos, tú te hubieras quedado en tu casa o yo hubiera decidido ir a otro lugar?, le dije, quizás no estaríamos hablando ahora, o quizás sí, me dijo... arremetí con un: ¿y si tú o yo nos hubiéramos ido a vivir a otro lugar cuando éramos niños o nunca hubieras sido amigo de infancia con nuestro actual grupo de amigos?, entonces me dijo: nunca nos habríamos conocido...tienes razón, todo pasa por algo, las personas llegan a tu vida, cuando tienen que aparecer. En lo personal es algo que extiendo a toda clase de acontecimiento, pasa porque uno lo permite, lo desea, porque son cosas que uno -inconscientemente, puede ser la palabra que busco- quiere o necesita que ocurran, un poco mezclado con destino. La vida en algún grado se encarga llevarte a algún lugar, o de traer algo hasta uno. 

Llevo años planteando mi vida, desde el dominio tan propio de la misma, que estoy segura de que puedo conseguir lo que quiero con solo desearlo internamente con una terquedad total, y me ha funcionado. Lo que planteo aquí es parte de eso, es una mezcla de ambas cosas, de destino y deseo.

Esta entrada debió ser escrita hace dos o tres días atrás. Volvió a mi vida ese que fue el principal motivo  de varias entradas de blog, risas tontas, locuras adolescentes, llanto -solo una vez, ya bueno, dos, pero esa es mi última oferta- tonto, no sé, fue el motivo de un montón de "cosas de la edad", resultó ser lo que sabía que iba a ser, volvió cuando sabía que iba a volver -en el año bisiesto- es tal cual como sabía que sería, que no es como recordaba que era, como quería que fuera. No alcanza a cubrir aquel espacio que dejó en mí, sinceramente, lo idealicé, tal vez mucho. Ahora tiene que soportar todas mis respuestas pesadas a sus conversaciones. No me cambió la vida como la otra vez, no me estremeció como esperaba que lo hiciera. Volvió, quizás porque tiene la costumbre de aparecer en mi vida cada cuatro años. 

Puede ser porque me tiene alucinada la causalidad en la vida, el año pasado lo vi en la micro tantas veces, lo miré descaradamente y -como ahora- me desesperaba su timidez, jamás pensé que ahora sería diferente y que podría estar conociéndolo (en el sentido cualitativo del concepto). La otra noche, mientras hablábamos de que "nos conocimos justo", no pude evitar decirle: "Si no hubiéramos estado justo donde estuvimos cuando nos conocimos; nuestras vidas serían tan igual a como eran el año pasado, la vida está más loca que cualquiera", asintió, sabiendo que el año pasado él tenía una relación -con la voldemort- y repitió que las personas se encuentran en el momento justo. Quizás es puro divagar innecesario, sobre todo a esta hora, pero esto tenía que escribirlo, debía quedar registro, es algo que traía dentro de mí.  



martes, 12 de junio de 2012

Cosas que hago mientras debería estudiar



Se siente genial un día como hoy, a pesar del dolor de piernas y espalda que tengo, no es culpa de lo fuerte que estuvo teatro ayer, es culpa de mi sedentarismo. Tengo que estudiar y por lo menos hoy si tengo el ánimo de hacerlo, las buenas notas motivan a cualquiera. 
No me gusta hablar mucho de lo que pienso, de lo que me gusta, menos de lo que siento -todo aquello respecto a cosas que me interesan- de esas cosas que son relativamente relevantes pero no interesantes, puedo hablar hasta por los codos, de las cosas que no tienen nada de relevante ni de interesantes, tampoco hablo, porque es una verdadera perdida de tiempo (con este último tipo de cosas me refiero especialmente a esos programas tontos que dan en la tele). Volviendo al punto, me quiero enfocar en la primera categoría de temas de conversación que mencioné, esas sobre las que reflexiono pero no comparto: Me he dado cuenta que con las cosas de la segunda categoría fabrico una especie de coraza, de muro, con el que las cubro - de forma inconsciente- me es terriblemente incómodo hablar de lo que siento, me hace sentir vulnerable. Sin embargo, existe gente que con tal claridad logran que saque todo aquello con lo que me protejo, y que por fin hable de lo que me gusta, de lo que me interesa, de las opiniones que tengo, de lo que me frustra, de mis miedos, de mis proyectos, de lo que me gustaría saber, pero no sé. En definitiva, consiguen que logre hablar de mi. 
Hoy me pasó en una mísera hora de ciber conversación, con lo que odio aún más hablar de esas cosas, sin verle el rostro al otro, sin poder mirarlo a los ojos, para que descubra que me cuesta, y que, en realidad, es algo que se ha ganado, pero me gusta, porque se lo toma con naturalidad y lo retribuye compartiendo cosas suyas también. Jugamos a conocernos, no importa más o menos - da igual la cantidad- lo que importa es que nos conocemos mejor. Quiero volver a lo de la naturalidad con la que tomó nuestra conversación, hay otras personas, con las que tal vez erróneamente compartí mi profundidad, que intentan hacer una gran parafernalia de lo que les hablo, hacerle notar a todos cuánto me conocen, cuanto les he dado de mí. Eso, no me gusta, porque incluso llegan a reírse de mis motivaciones, con tal de que todos sepan que ellos las conocen. Prefiero a la gente que también se esconde bajo muros de bromas y temas coloquiales. 

  

lunes, 11 de junio de 2012

El invierno es un buen momento

Después de todo, a pesar del estrés propio de esta altura del año, es bueno hacer cosas, las que sean, todas las que alcances. 
Me gusta el invierno, es un buena época para tomar café - aunque ahora me hace pésimo, me siento terrible- es una buena época para compartir un vino en la comida del domingo con mi papá, un sour con una amiga un viernes por la noche, unas piscolas con un grupo de amigos el sábado en la noche, ver fútbol tomando una rica cerveza, cualquier día del fin de semana por la tarde. A parte de beber, es una buena época para comer chocolates, cazuelas que cocina mi mamá, asados al horno en familia, porque hace frío y se me congelan los dedos, los pies, la nariz, porque me duelen los labios y las mejillas, porque llueve y no me gusta usar paraguas. 
El invierno es un buen momento, porque uno puede pensar, pero no puedes sentarte en un asiento de la plaza, ni tirarte al pasto, si te vas a detener a hacerlo debe ser para tirarte en tu cama o en un sillón, de otro modo, no puedes parar y debes pensar mientras haces las cosas. 

Me siento tan bien conmigo en este momento, siento que las cosas me salen como las esperaba, de algún modo me hago el tiempo para todo lo que quiero hacer, la perspectiva positiva hacia la vida, hace que vengan cosas mejores todavía. No me rindo y jamás lo haré. Hago lo que quiero, soy quien quiero ser y eso es bueno.